SANTO DOMINGO.- “El Partido Revolucionario
Dominicano precisa de su unidad interna, no solo para encabezar una oposición
firme y al mismo tiempo útil a los mejores intereses de la sociedad, sino
también para devolverle al país un instrumento idóneo capaz de superar la
crisis y reorientar el rumbo de la Nación Dominicana”.
Al formular el planteamiento, el doctor
Emmanuel Esquea Guerrero sostuvo que además de su unidad el PRD necesita una
dirección institucional que respete y haga respetar la disciplina, que
garantice reglas claras en los procesos democráticos internos, y que sus
decisiones y orientaciones sirvan a los propósitos de cohesión modernidad y
desarrollo que demanda el pueblo dominicano.
Expresó que las enseñanzas del doctor José Francisco
Peña Gómez valen hoy tanto como ayer, recordando que el fenecido líder
perredeista tenía en su entorno más íntimo a dirigentes políticos probados, a
intelectuales de la más encumbrada élite, a amigos entrañables, a compañeros y
compañeras de toda la vida.
Sin embargo, al momento de escoger a quien debía
sucederle en el mando, el doctor Peña Gómez tomó la decisión de
proponer como presidente del Partido, a un dirigente que garantizaba
la disciplina y el respeto a los principios del PRD.
Manifestó que garantiza la integración del liderazgo
partidario a las tareas políticas, las reglas claras, la disciplina interna, la
transparencia, la distribución equitativa de los recursos del partido para
todos los organismos y las candidaturas en los años de elecciones
El aspirante a dirigir de nuevo esa organización
dijo que PRD necesita ser relanzado, mediante la articulación de un proceso de
educación política e ideológica, aunando a sus dirigentes y militantes, con el
propósito de emplear las tecnologías que le permitan servir con eficiencia y
eficacia al pueblo dominicano.
Expresó
que el PRD, junto a
la sociedad civil organizada: los empresarios industriales y agrícolas, gremios
de profesionales, trabajadores organizados, jóvenes, amas de casa, está llamado
a gobernar, orientado por un Plan de Nación que propicie el desarrollo armónico
y equitativo de la sociedad Dominicana.
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